Carl Gustav Jung

Carl Gustav Jung y la psicología profunda

Uno de los personajes más emblemáticos de la historia del Siglo XX es el psiquiatra suízo Carl Gustav Jung. Carl Gustav Jung nació en Kesswill, una pequeña población de la Suiza alemana, al borde del lago Constanza, el 26 de julio de 1875 y murió en su casa de Küsnatch, también en Suiza, el 6 de junio de 1961.

Fue un revolucionario de la psicología y la psiquiatría, pero también fue injustamente rechazado e incomprendido por sus comtemporáneos. La psiquiatría le trata como esotérico y en lugares como España es un gran desconocido, ya que la Facultad de Psicología al ser enormemente científica y de corte cognitivo-conductual, no le considera ni le entiende. Su obra ha empezado a traducirse al español por la Fundación Trota hace muy pocos años, por lo que durante muchas décadas su interminable bibliografía era inexistente en nuestro país.

Sin embargo, el tiempo ha puesto en su lugar a este psiquiatra. Puesto que la psicología humanista, transpersonal y sistémica (modelos todos más abiertos que el cognitivo-conductual) no solo le aceptan sino que le han tomado como guía en los nuevos caminos de estas prácticas psicoterapéuticas. Además en otras disciplinas como Literatura, Bellas Artes, Mitología, Antropología o Filosofía, así como en todas las ramas de las Ciencias Ocultas (Astrología, tarot, I-Ching o Terapias energéticas) él es el máximo referente.

Cosmovisión humana ¿Pero a qué se debió esa mala reputación y tanta crítica de sus colegas los psiquiatras y psicólogos? No era fácil para el colectivo médico del momento entender a Jung. Su mente era brillante porque en ella se aunaban dos influencias poderosas. La de su padre, un pastor protestante, culto y dogmático y la de su madre, una mujer de pueblo, mediúmnica y profundamente conectada a fenómenos paranormales. Eso le hizo ser un gran académico en psiquiatría, erudito, concienzudo, profundamente intelectual y preciso, al tiempo que era un visionario y un pionero, de mente abierta, con una metodología basada en la fenomenología: cualquier vía que sirviera para sanar él la tomaba como válida para transitar por ella como psicoterapeuta.

Lo más impresionante de Jung es que toda su vida fue destinada e invertida en la psicología. De ella parte y hacia ella llega ya hable de mitología, de sueños, de tarot, de chakras, de I-ching, de antropología, de astrología, teología o incluso de ufología (como hiciera en una entrevista poco antes de morir). Pues todo estos son caminos en los que el psiquiatra vio reflejado el proceso de individuación que supone la vida humana. De tal manera que al final desarrolló toda una cosmovisión del hombre que rompe los moldes de la psicología tradicional y le sitúa por un lado, en un loco incomprendido para sus colegas y en un pionero para los que le continuaron.

El Inconsciente colectivo Una de las mayores aportaciones de Jung es el Inconsciente Colectivo. En su práctica clínica, a través del análisis de los sueños, encontró fenómenos psicológicos los cuales no podían ser explicados desde la experiencia personal. Descubrió asimismo que muchos de estos fenómenos estaban relacionados con temas mitológicos y ancestrales del pasado cultural de la humanidad, sin la sola alusión a alguna referencia individual que los explicara. Esto le lleva a pensar que podía tratarse de una influencia de componentes colectivos, manifestados de manera simbólica en acontecimientos especialmente intensos de la vida de los individuos. 

Para Jung el inconsciente colectivo está conformado por imágenes primordiales procedentes de la historia de la humanidad, sería la herencia espititual de la evolución del ser humano, que nace en la estructura cerebral de cada individuo. El analista junguiano Robin Robertson puntualiza que “el concepto junguiano de inconsciente colectivo no es una construcción filosófica ni un dogma religioso; es un intento, aunque a veces, ciertamente, algo primitivo, de presentar una descripción ajustada al mundo interior de la psique y su relación con el mundo material exterior”. 

Buscando en las fuentes de la mitología y los cuentos de hadas para entender los significados de algunos sueños, Jung descubre cómo en los mitos se reflejan los conflictos humanos, así como sus soluciones. Todos los conflictos individuales con todos los matices que los hacían únicos, tenían una raíz en común a toda la humanidad.

Su relación con Sigmund Freud Otro de los episodios que más marcaron al psiquiatra suizo fue conocer a Sigmund Freud. Cuando se encontraron en 1906 Freud ya había realizado parte de su obra más importante, frente a Jung que acababa de iniciarse en la psiquiatría y psicología clínica. Freud le llevaba diecinueve años a Jung y lo que vió en él fue el discípulo elegido para secundar su psicoanálisis, entonces todavía desconocido por muchos y duramente criticado por la comunidad científica y darlo a conocer. Jung admiraba a Freud, sin embargo, no coincidía con éste en la opinión acerca de la psique humana, para Jung era más compleja de lo que Freud planteaba, además Jung se daba cuenta de que Freud había convertido una simple teoría en un dogma y eso era de lo que precisamente huía Jung. Cuando éste se atrevió a exponerlo, Freud se separó de él de una manera violenta y definitiva.

En definitiva, Carl Gustav Jung es el padre de un tipo de psicología que busca la trascendencia de los problemas humanos mirando más allá del ego, pues lleva a la persona a empoderarse como el héroe de su vida en busca de su divinidad escondida en las profundas y oscuras aguas del inconsciente.

Desde ANIMO la travesía del alma rendimos homenaje a Carl Gustav Jung.